Poco respeto a la Ley.

En (Autor) por Luis E. Lorenzo Heptener el 03-03-2010

O ninguno, llegado el caso. Hete aquí que el Director General de Tráfico, en unas manifestaciones, ha descartado que las víctimas del tráfico reciban parte de lo que se recaude en concepto de multas.

Surgen muchas dudas ante esta opinión. No se sabe si es producto de la singularidad del personaje, de que ha sido víctima de un momento febril o de una bajada de tensión, de que acaso no sepa leer o de que a él una Disposición Adicional (la tercera) de toda una Ley (la 18/2009, de 23 de noviembre, que modifica la Ley de Seguridad Vial y que entrará en vigor el próximo 25 de mayo de 2010) le importe un bledo y constate que no le afecta.

Sea como fuere, el Sr. Navarro añade que “el importe de las sanciones iba ya a seguridad vial, puesto que está para financiar la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, las campañas políticas de la DGT….y ahora una Ley lo pone por escrito”. Pues no ha dado ni una.

El importe de las sanciones se ingresa en la cuenta general del Estado, como otros ingresos, y entra en ella para compensar los gastos del Estado, sea en sanidad, en educación, en obras públicas, en retribuciones del personal, en tóner o en papel para fotocopiadora. Nada hay, por tanto, que destine esa cantidad en concreto a los gastos de la Agrupación de Tráfico, a la sustitución de las barreras biondas, a colocar unas cámaras de seguridad en el Parlamento de la Nación o a pagar millones de vacunas de la gripe A.

Pero fíjense en el subrayado anterior: su subconsciente le traiciona y habla de “campañas políticas” de la DGT sin ningún rubor, cuando todo el mundo –menos él, que está sin duda mejor informado al respecto que nosotros- cree que esas campañas son divulgativas y preventivas. Pues va a ser que no, que son políticas (como en la Dictadura, curiosa coincidencia) y no informativas. Y, claro, la política ya sabemos al servicio de quién está; lamentablemente, no al del bien común a proteger (la seguridad vial), no a objetivos solidarios (la prevención de accidentes), sino al servicio de los políticos. Mal uso de la cosa pública, sin duda, para asuntos propios –los políticos- y no para lo que debe usarse: a favor de los ciudadanos.

El colofón es de libro; según él, la Ley sólo sirve “para ponerlo por escrito”, como si fuéramos tontos de baba y nos lo creyéramos. Menos mal que no se ha atrevido a decir que la Ley está para incumplirla, dada su poca utilidad, pero tiempo al tiempo.

Un mandato legal indudable emana de esa Disposición Adicional Tercera, y cito textualmente su enunciado: “Obligación de destinar las sanciones económicas a la financiación de seguridad vial, prevención de accidentes de tráfico y ayuda a las víctimas”. Y en su texto la D.A. 3ª machaca: “el importe de las sanciones económicas obtenidas por infracciones a la Ley de Seguridad Vial….se destinará íntegramente a la financiación de actuaciones y servicios en materia de seguridad vial, prevención de accidentes de tráfico y ayuda a las víctimas”. Blanco y en botella.

Otra afirmación del mismo autor es que no se va a recaudar más porque se ofrecen descuentos del 50 % por pronto pago. Ojo a este nuevo “error”, del que se ofrecen dos ejemplos. Las infracciones graves, cuya multa ahora oscila entre 92 y 301 euros según su tipo, tendrán desde mayo TODAS el mismo importe: 200 euros. Parece una rebaja, pero no lo es. De momento, hay que excluir de ellas a las infracciones por exceso de velocidad, que tendrán su propia cuantía (entre 100 y 500 euros), después observamos que el 85 % de las infracciones graves de ahora no superan los 150 euros, y por último comprobamos que el importe medio de una infracción grave ahora es de 154 euros, mientras que en mayo pasará a ser de 200 euros. Con razón se permiten el “detalle” de rebajar el importe a la mitad si se paga pronto, pero ya veremos el saldo final.

El segundo ejemplo lo tenemos con las infracciones muy graves, que ahora oscilan entre 302 y 602 euros y que a partir de mayo tendrán TODAS un importe único de 500 euros. ¿Otra rebaja? Pues no, lo siento: el 65 % de estas infracciones lleva ahora multa de 450 euros y su importe medio es de 442 euros, pero a partir de mayo será de 500 euros, y eso sin contar las de exceso de velocidad, que en mayo pueden alcanzar los 600 euros. ¿Truco o trato?

Espero que todos los miembros de la Comisión de Seguridad Vial del Congreso exijan desde ahora mismo al Gobierno que detalle los ingresos por sanciones mes a mes, comparándolos con los producidos en los mismos meses de años anteriores, y que se desglosen las cantidades que se destinen a actuaciones y servicios de seguridad vial (que no son los gastos de personal o de material de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil), a prevención de accidentes y a la ayuda a las víctimas de tráfico.

También espero y deseo que las Asociaciones de Víctimas del Tráfico estén pendientes de la movida, que desconfíen de las campañas políticas y que luchen por lo que se les asigna por Ley y, en consecuencia, les corresponde.

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