PUNTOS SÍ, PUNTOS NO (II).

En (Autor) por Luis E. Lorenzo Heptener el 28-12-2009

La semana pasada hablamos de algunos supuestos que ya no quitan puntos, después de la última reforma del procedimiento sancionador en materia de tráfico: los estacionamientos no peligrosos aunque molestos, la conducción negligente y el circular con un vehículo que tiene prohibido hacerlo por una vía determinada. Pero aún hay más.

Ya no quita puntos el hecho de circular sin alumbrado, en condiciones o circunstancias en las que es obligatorio: de noche, por un túnel, con lluvia o niebla, o con visibilidad reducida. Que alguien me explique, si se atreve, que no hay peligro –y grande- por circular sin luces. Que alguien me explique, si puede, por qué se está pensando en que las motocicletas lleven una luz adicional de freno (en la parte posterior del casco del conductor, dicen, pero parece que nadie ha pensado que lo deberá llevar el pasajero, cuando lo haya, porque es lo más visible de una moto por detrás) para “hacerse ver mejor” y, sin embargo, no importa que un vehículo de cuatro ruedas circule sin luces. Es de locos, si no fuera de Juzgado de Guardia.

No quita puntos el estacionamiento peligroso, es decir, el que se haga en curva, en cambio de rasante, en túnel, en pasos inferiores, en intersecciones o en otro lugar donde constituya un riesgo para la circulación o los peatones. Ahora resulta que el legislador, con su varita mágica, hace desaparecer el peligro (porque es éste el que debe determinar si se quitan o no puntos, y no el legislador con su varita).

Tampoco quita puntos el hecho de llevar más pasajeros (un 50 % más) de los que tiene autorizado el vehículo. ¿Por qué diablos los constructores de vehículos respetan las condiciones establecidas en cuanto al número de plazas que como máximo puede tener cada modelo? ¿Por qué será, sino para garantizar unas condiciones mínimas de seguridad del vehículo y de las personas que van a bordo? Pues ahora llega el legislador, que es muy listo (ya se habrán dado cuenta) y borra el significado de la palabra “peligro”: uno puede llevar ya a medio pueblo en su utilitario, le cascarán una multa pero no le quitarán puntos, porque como ya no hay peligro…

Por último, no quita puntos llevar a menores de 12 años como pasajeros en motocicletas. Debe ser, digo yo, porque los niños de ahora son más listos, menos imprudentes y más maduros, gracias a la LOGSE, a la Educación para la Ciudadanía y a la Alianza de Civilizaciones, y por tanto ya no es peligroso, según el legislador, llevarlos en estos vehículos. Es curioso cómo a los motociclistas se les está demonizando y haciendo responsables de que las víctimas de accidentes no disminuyan. Pero nadie ha pensado en quitar las cuchillas biondas, ni en utilizar pintura antideslizante para las señales horizontales, ni en quitar tanto bolardo como hay en los cascos urbanos, ni en peraltar correctamente las curvas. Total, ¿para qué? Para hacer estas cosas hay que pensarlas antes, y parece que eso es muy trabajoso.

Los responsables de la “inseguridad” vial dicen que han eliminado la resta de puntos de las infracciones que hemos detallado “porque no era significativo su número”. ¿Acaso importa éste, cuando en realidad hay peligro? Ir sin luces siendo obligatorio ocupa a nivel nacional el puesto número 8 de un total de 15 infracciones de las que restan (o restaban) puntos, mientras que el estacionamiento peligroso ocupa el puesto número 7 de ese mismo total. Es cierto que su número es corto (entre ambas no llegan ni al 5 % del total de estas infracciones graves), pero su peligro intrínseco es innegable.

¿A qué viene ahora desvirtuar el contenido básico y esencial de la norma que regula el permiso por puntos, donde lo que resta puntos es el someter a los demás y someterse uno a innecesarias situaciones de peligro? Debe ser que el riesgo anda por otro lado. Por ejemplo, por los alrededores del legislador, que, visto lo visto, tiene mucho peligro. Pero mucho.

Comentarios:

1 Comentario en “PUNTOS SÍ, PUNTOS NO (II).”


  1. Enhorabuera Luis, opiniones como esta son muy necesarias para crear conciencia del problema de movilidad en estos tiempos que no ha tocado vivir, donde precisamente lo que más falta es comunicación y conciencia real de las cosas.

    ENHORABUENA

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