En (Autor) por Mario Holguín el 01-06-2010
La Unión Europea viene siendo como una federación de Estados Europeos, en donde cada nación que la conforma mantiene su soberanía e independencia, pero que han convenido crear instituciones comunes y compartir poderes decisorios para tener mayor influencia mundial.
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En (Autor) por Mario Holguín el 24-05-2010
La Organización de los Estados Americanos –OEA- es una entidad internacional que entre otras cosas, promueve los derechos humanos, el desarrollo social y económico de los países panamericanos, fundamentada en los principios de la democracia representativa y la defensa de los derechos humanos, razón esta última por la cual traemos a colación vinculándola con la seguridad vial.
En la realidad la OEA ha establecido una instancia a fin de que se puedan ejecutar trabajos en materia de seguridad viaria, brindando diferentes modalidades y facilidades para que instituciones cívicas y públicas de los Estados miembros se le acerquen.
Un ejemplo reciente es La Comisión Transitoria de Seguridad Vial que preside el Premio Nóbel costarricense, Dr. Oscar Arias Sánchez. Se esta estudiando la forma mas viable de incorporar a los países latinoamericanos y del Caribe a la OEA para elaborar un plan regional que revierta los altos índices de siniestralidad que se vienen reportando en carreteras.
El 11 de septiembre de 2001 en la ciudad de Lima, Perú, se aprobó la CARTA DEMOCRÁTICA INTERAMERICANA. En la que se reafirma: ”que la lucha contra la pobreza, especialmente la eliminación de la pobreza crítica, es esencial para la promoción y consolidación de la democracia y constituye una responsabilidad común y compartida de los Estados americanos”. Además, de promover y proteger los derechos humanos, las libertades fundamentales, la educación, el medio ambiente sano, “la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa”.
La Carta Democrática Interamericana consagra que: “La participación de la ciudadanía en las decisiones relativas a su propio desarrollo es un derecho y una responsabilidad…”. Así como: “La pobreza, el analfabetismo y los bajos niveles de desarrollo humano son factores que inciden negativamente en la consolidación de la democracia”.
El Arzobispo Emérito de la Ciudad del Cabo y Premio Nóbel de la Paz, Desmond Tutu, afirmó ante la Comisión para la Seguridad Vial Mundial, durante el lanzamiento de la campaña Carreteras Seguras en África, “que los accidentes de tránsito constituyen una epidemia silenciosa, que se traduce en un asesino de pobres. Las comunidades más pobres son las que viven al borde de las carreteras más rápidas. Los niños más pobres son los que tienen que lidiar con las rutas más peligrosas para llegar a la escuela. Los usuarios de carretera más vulnerables, peatones –y motoristas en el caso de República Dominicana, agrego-, son los que corren el mayor riesgo,…”
Otro artículo que se establece en la Carta Democrática, es: “La promoción y observancia de los derechos económicos, sociales y culturales son consustanciales al desarrollo integral, al crecimiento económico con equidad…”
En otra oportunidad el Arzobispo Tutu, se refirió: “Las muertes en las carreteras representan una enorme carga para nuestros sistemas de salud y son un obstáculos a los esfuerzos para derrotar a la pobreza.”
En definitiva, la seguridad vial debe ser un elemento a tomarse en cuenta en los planes de desarrollo de nuestras naciones.
En (Autor) por Mario Holguín el 06-04-2010
La Organización de los Estados Americanos –OEA- es una entidad internacional que entre otras cosas, promueve los derechos humanos, el desarrollo social y económico de los países panamericanos, fundamentada en los principios de la democracia representativa y la defensa de los derechos humanos, razón esta última por la cual traemos a colación vinculándola con la seguridad vial.
En la realidad la OEA ha establecido una instancia a fin de que se puedan ejecutar trabajos en materia de seguridad viaria, brindando diferentes modalidades y facilidades para que instituciones cívicas y públicas de los Estados miembros se le acerquen.
Un ejemplo reciente es La Comisión Transitoria de Seguridad Vial que preside el Premio Nóbel costarricense, Dr. Oscar Arias Sánchez. Se esta estudiando la forma mas viable de incorporar a los países latinoamericanos y del Caribe a la OEA para elaborar un plan regional que revierta los altos índices de siniestralidad que se vienen reportando en carreteras.
El 11 de septiembre de 2001 en la ciudad de Lima, Perú, se aprobó la CARTA DEMOCRÁTICA INTERAMERICANA. En la que se reafirma: ”que la lucha contra la pobreza, especialmente la eliminación de la pobreza crítica, es esencial para la promoción y consolidación de la democracia y constituye una responsabilidad común y compartida de los Estados americanos”. Además, de promover y proteger los derechos humanos, las libertades fundamentales, la educación, el medio ambiente sano, “la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa”.
La Carta Democrática Interamericana consagra que: “La participación de la ciudadanía en las decisiones relativas a su propio desarrollo es un derecho y una responsabilidad…”. Así como: “La pobreza, el analfabetismo y los bajos niveles de desarrollo humano son factores que inciden negativamente en la consolidación de la democracia”.
El Arzobispo Emérito de la Ciudad del Cabo y Premio Nóbel de la Paz, Desmond Tutu, afirmó ante la Comisión para la Seguridad Vial Mundial, durante el lanzamiento de la campaña Carreteras Seguras en África, “que los accidentes de tránsito constituyen una epidemia silenciosa, que se traduce en un asesino de pobres. Las comunidades más pobres son las que viven al borde de las carreteras más rápidas. Los niños más pobres son los que tienen que lidiar con las rutas más peligrosas para llegar a la escuela. Los usuarios de carretera más vulnerables, peatones –y motoristas en el caso de República Dominicana, agrego-, son los que corren el mayor riesgo,…”
Otro artículo que se establece en la Carta Democrática, es: “La promoción y observancia de los derechos económicos, sociales y culturales son consustanciales al desarrollo integral, al crecimiento económico con equidad…”
En otra oportunidad el Arzobispo Tutu, se refirió: “Las muertes en las carreteras representan una enorme carga para nuestros sistemas de salud y son un obstáculos a los esfuerzos para derrotar a la pobreza.”
En definitiva, la seguridad vial debe ser un elemento a tomarse en cuenta en los planes de desarrollo de nuestras naciones.
En (Autor) por Mario Holguín el 04-03-2010
Nota del editor. La seguridad de un sistema tecnológico complejo como es el sistema viario o seguridad vial, no se hace sola ni se logra con medidas inútiles atendiendo a las creencias, fantasías y falacias que corren y se divulgan, dándole la razón a Walter Lippmann cuando afirmaba que “la decisión sobre las cosas las toman gentes que no tienen la menor idea de cómo funcionan las cosas.” El primer paso para poder mejorar la seguridad vial de verdad y de modo sostenible, es precisamente la voluntad política de hacerlo y la conciencia social sobre la necesidad de llevarlo a cabo.
Crear Voluntad Política y Conciencia Social.
por Mario Holguín.
La globalización de la información y la comunicación es un hecho irrefutable. Ello nos ha permitido conocer experiencias de toda índole en otros ámbitos. Compartirlas, discutirlas…Y más aun, nos hemos atrevido a plantear soluciones de problemáticas que entendemos comunes. Tal es el aspecto particular de la violencia multifactorial que se experimenta en el tráfico cotidiano.
El sistema de tránsito vehicular de nuestros países de medianos y bajos ingresos tienen un comportamiento similar, y las dificultades e indicadores para la implementación de programas efectivos también son comparables, a saber:
- Tasa de motorización social referente a motocicletas, en crecimiento.
- Tasa de mortalidad por cada 100,000 habitantes, en aumento.
- Marcada definición de los usuarios vulnerables.
- Ausencia de un plan de seguridad vial integral.
- Carencia de previsión en las inversiones de infraestructuras viarias seguras.
- Elevados gastos en salud a consecuencia de las tragedias viales.
- Indiferencia relativa de la ciudadanía y los órganos oficiales y privados ante el dolor ajeno motivada por la cotidianidad de las tragedias.
- Deficiencia en la calidad y cantidad de las informaciones.
- Ausencia de estímulos oficiales de planes de integración y cohesión internacional.
- Desconocimiento del vínculo de la seguridad vial con los temas de crisis actuales y de desarrollo sostenible, entre otros.
Controlar todos estos elementos conlleva mucho esfuerzo y sacrificio, además de muchos años. Sin embargo, algunas naciones se avocan ya a aplicar políticas de Estado para conjurar lo que las Naciones Unidas llama “Crisis de la Seguridad Vial”. Otros le llaman “Tsunami Silencioso”. En lo que no tenemos dudas, es que se trata de una “Pandemia”, como ha sido tipificada por la Organización Mundial de la Salud. Ahora bien, ¿qué ha faltado para que como tal se trate este problema desde las altas instancias del poder social, económico y político? A mi humilde entender, la falta de voluntad política. A partir de esto último, se inicia el proceso de solución integral y concienciación social de combate a este mal que afecta a miles de familias dominicanas.